¿Qué es el homónimo?
Los antónimos (del prefijo griego ἀντί- [anti-] ‘contrario’, ‘opuesto’ y el sufijo -ώνυμος [-ōnymos] ‘nombre’ > ἀντώνυμος [antōnymos]) son palabras que tienen significados opuestos, inversos o contrarios entre sí. Deben pertenecer (al igual que los sinónimos) a la misma categoría gramatical. Por ejemplo, antónimos de alegría son: tristeza, depresión, melancolía…; antónimos de grande son pequeño o chico.
Existen tres clases de antónimos:
1. Graduales: Las dos palabras se oponen de forma gradual; hay otras palabras que significan lo mismo con diferente grado. Ejemplos: blanco y negro (hay gris), frío y caliente (hay templado, gélido, helado, tibio…).
2. Complementarios: El significado de una elimina el de la otra, incompatibles entre sí. Es decir, la afirmación de uno implica la negación del otro. Por ejemplo: Si algo es legal, no puede ser ilegal.
3. Recíprocos: Designan una relación desde el punto de vista opuesto, no se puede dar uno sin el otro. Ejemplo: comprar y vender (para que alguien venda una cosa otro tiene que comprarla; si uno no compra, el otro no vende, pero no se puede comprar algo si no lo vende alguien).
4. Gato: Animal / Herramienta.
5. Aya (niñera) / Haya (árbol/verbo haber).
Tipos de Homonimia:
1. Homógrafos: Igual escritura y sonido (ej: amo de amar / amo de dueño).
2. Homófonos: Igual sonido, distinta escritura (ej: bello / vello).
El contexto es fundamental para distinguir el significado correcto de la palabra.


